El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha situado las pensiones en el centro de su agenda política de cara a las próximas elecciones del 29 de noviembre. Durante un reciente acto de precampaña en Gijón, el líder socialista se comprometió a reformar la Carta Magna en la próxima legislatura para garantizar el sistema de pensiones y su revalorización conforme al Índice de Precios al Consumo (IPC). Sin embargo, llevar una promesa electoral al texto constitucional requiere superar barreras parlamentarias que van más allá de una mayoría simple.
El candidato del PSOE y presidente del Gobierno ha enmarcado esta propuesta como un movimiento de protección de la clase media trabajadora frente a lo que califica como la "amenaza de PP y Vox". El líder del PSOE ha endurecido su discurso tras el inédito pacto alcanzado por las dos formaciones de derecha para presentar una lista única al Senado en 23 circunscripciones (con la retirada del PP en Guipúzcoa, Tarragona y Girona, y la limitación de candidatos ultraconservadores en 14 provincias).
Sánchez promete reformar la Constitución para revalorizar las pensiones conforme al IPC
I. M.En un acto de precampaña en Gijón, el líder socialista ha criticado el pacto de PP y Vox para el Senado asegurando que supone un salto al pasado para EspañaAunque en el acto político Sánchez reclamó a su electorado concentrar el voto progresista para alcanzar los 176 escaños (la mayoría absoluta necesaria para gobernar con estabilidad legislativa y evitar depender de apoyos parlamentarios fragmentados), modificar la Constitución exige requisitos mucho más estrictos. Elevar la revalorización de las pensiones con el IPC al texto constitucional supondría que ninguna mayoría política futura pudiera cambiar este derecho mediante una ley ordinaria. Para lograrlo, no basta con ganar las elecciones o conseguir la investidura.
¿Cuántos votos se necesitan realmente?Para llevar a cabo una reforma constitucional de este tipo, la ley española no exige 176 diputados, sino una mayoría cualificada de tres quintos tanto en el Congreso de los Diputados como en el Senado. Así, en la Cámara Baja esto se traduce en un mínimo de 210 votos a favor, mientras que en el Senado se requiere también el respaldo de tres quintos de la Cámara Alta.
Esto significa que, incluso si Pedro Sánchez logra su objetivo de alcanzar la mayoría absoluta para gobernar en solitario y "llegar más lejos y antes" en el desarrollo de políticas sociales, el blindaje constitucional de las pensiones sería aritméticamente imposible sin alcanzar grandes acuerdos de Estado. Para sumar los 210 escaños necesarios, el PSOE obligatoriamente tendría que pactar con otras grandes fuerzas políticas, lo que hace que la viabilidad de la propuesta dependa de la aritmética parlamentaria que dejen las urnas el próximo 29-N.