Desde joven, Tom Skerritt soñaba con convertirse en piloto de combate, al igual que su hermano mayor. Con esa ilusión ingresó a la Fuerza Aérea de Estados Unidos, pero durante sus 4 años de servicio nunca consiguió pilotar un avión militar. Décadas después, encontró en Top Gun una oportunidad para acercarse a aquel sueño, esta vez como actor.

Tom Skerritt, reconocido por sus participaciones en Alien y Top Gun, murió el miércoles 21 de octubre de 2026, a los 93 años. Su familia confirmó el fallecimiento por causas naturales mediante un comunicado difundido por la revista People. Su muerte puso fin a una trayectoria de más de 6 décadas en el cine y la televisión.

El actor estadounidense se enlistó en la Fuerza Aérea a los 17 años, durante la Guerra de Corea. Aunque sus responsabilidades militares fueron distintas de las que imaginaba, aquella experiencia resultó fundamental para interpretar al comandante Mike ‘Viper’ Metcalf, uno de los personajes más recordados de Top Gun (1986), película protagonizada por Tom Cruise.

¿Cómo fueron los años de Tom Skerritt en la Fuerza Aérea de EU?

Tom Skerritt creció en Detroit, Michigan, durante una época marcada por las consecuencias de la Gran Depresión en Estados Unidos. Al terminar la preparatoria, todavía no tenía claro qué rumbo tomar.

En una entrevista concedida a We Are The Mighty en noviembre de 2020, el actor recordó las dudas que tenía sobre su futuro y los motivos que lo llevaron a buscar una oportunidad dentro de las fuerzas armadas.

“Mi padre me aconsejó aprender un oficio después de la preparatoria, pero nada me convencía, así que me enlisté en la Fuerza Aérea. Sabía que necesitaba orientación y disciplina. Pensé que podría aprender a volar... ¿qué sabía yo a los 17 años?”, relató.

Una de sus mayores inspiraciones era su hermano mayor, quien había servido como piloto de un avión de combate P-51 Mustang durante la Segunda Guerra Mundial. Skerritt lo admiraba profundamente y deseaba seguir sus pasos en la aviación militar.

Con esa aspiración, decidió enlistarse en la Fuerza Aérea en 1951, cuando tenía 17 años, con la esperanza de aprender a volar y encontrar un propósito para su vida.

Skerritt fue destinado a la Base Aérea Bergstrom, ubicada cerca de Austin, Texas, donde desempeñó funciones administrativas como especialista en clasificación de personal militar durante la Guerra de Corea.

¿Qué actividades hizo Tim Skerritt en las Fuerzas Aéreas de EU?

El trabajo de Tim Skerritt consistía en seleccionar al personal que debía ser trasladado a otras instalaciones militares. Por ejemplo, podía encargarse de reasignar a un especialista en vehículos motorizados desde una base en Italia hacia Corea u otro destino donde se requirieran sus servicios.

Sin embargo, su sueño de convertirse en piloto nunca se hizo realidad. Pese a sus esfuerzos por aprender a volar, Skerritt reconoció que carecía de los conocimientos y la preparación necesaria para ponerse a los mandos de un avión militar.

“No conseguí volar, pero vaya que lo intenté. No sabía matemáticas ni nada relacionado con el vuelo. No tenía idea de lo que se necesitaba para convertirse en piloto”, confesó.

A pesar de aquella desilusión, Skerritt consideraba que su paso por las fuerzas armadas le permitió desarrollar disciplina, concentración y una perspectiva distinta de la vida. Incluso recordó que sus superiores le ofrecieron un ascenso si aceptaba continuar en servicio.

El actor rechazó la propuesta porque quería continuar con sus estudios. Tras completar 4 años en la Fuerza Aérea, aprovechó los beneficios del GI Bill, un programa de apoyo educativo para veteranos militares, para ingresar a la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), donde comenzó a desarrollar su interés por la escritura, la dirección y la actuación.

“La Fuerza Aérea me dio un propósito. Aprendí mucho sobre el país simplemente por estar allí. Es un maravilloso punto de referencia que influye en mi inteligencia y en mi manera de ver la vida”, expresó.

Su trayectoria cinematográfica comenzó en 1962 con War Hunt, una película ambientada en la Guerra de Corea, en la que coincidió con Robert Redford. A partir de entonces, construyó una carrera que lo llevó a trabajar con directores como Robert Altman, Ridley Scott y Tony Scott.

¿Cómo ayudó su experiencia militar a Tom Skerritt en Top Gun?

La vida le tenía preparada una curiosa ironía a Tom Skerritt. En 1986, interpretó al comandante Mike ‘Viper’ Metcalf en Top Gun, película dirigida por Tony Scott. Su personaje era un experimentado aviador de la Marina estadounidense encargado de instruir a los pilotos de combate, entre ellos Pete ‘Maverick’ Mitchell.

Aunque Skerritt contaba con experiencia militar, conseguir el papel no fue sencillo. En su entrevista con We Are The Mighty, un medio estadounidense especializado en historias de las fuerzas armadas y sus veteranos, recordó que algunos productores lo consideraban demasiado tranquilo y relajado para interpretar a un oficial de alto rango.

“Algunos productores pensaban que yo era demasiado lento o relajado, que no parecía lo suficientemente militar. Pero yo había estado en el ejército, así que sabía que podía hacerlo”, explicó.

Para dar vida a ‘Viper’, Skerritt recuperó las enseñanzas de sus 4 años en la Fuerza Aérea, desde la disciplina y la postura que debía mantener frente a sus superiores hasta la seguridad con la que un militar debía ejercer su autoridad.

Después de conseguir el papel, Skerritt conoció al comandante que dirigía la escuela de pilotos Top Gun en la vida real. El actor tomó como referencia su personalidad y su manera de ejercer la autoridad para construir al personaje.

Aquel encuentro le permitió descubrir que el oficial era un hombre reflexivo y tranquilo, una característica que decidió trasladar a la pantalla. Para Skerritt, la autoridad militar no dependía necesariamente de los gritos o las reprimendas constantes.

“No creía que un oficial tuviera que ser alguien que les gritara a los demás”, recordó.

Su participación en la película también le permitió recuperar recuerdos de su juventud y aprovechar los conocimientos que adquirió durante su formación militar. Skerritt reconoció que aquella experiencia permaneció presente a lo largo de su carrera, incluso en pequeños detalles de su comportamiento y en la manera de interpretar personajes relacionados con las fuerzas armadas.

Aunque nunca consiguió convertirse en piloto de combate, el actor encontró en Top Gun una oportunidad para acercarse a la aspiración que lo llevó a enlistarse en la Fuerza Aérea: “Tuve un poco de esa experiencia en Top Gun, lo que me hizo sentir como si fuera uno de verdad”, expresó.