Primera reacción de calado en la operativa ferroviaria tras el suceso de Urda (Toledo), que el pasado miércoles costó la vida a 69 personas en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. La operadora con mayor presencia en la red, Renfe, va a lanzar una consigna a sus maquinistas para que tengan claras nuevas prescripciones de circulación “aplicables ante una pérdida de transmisión de datos por fallo del sistema [de seguridad] LZB”. La operadora trabaja en coordinación con el operador de la infraestructura Adif en una versión definitiva que será aplicada lo antes posible. Lo que hará Renfe es elevar las condiciones de seguridad en caso de crisis ordenando una marcha lo más lenta posible, según el documento al que ha tenido acceso EL PAÍS, sometido aún a cambios, y que será distribuido entre el personal de la compañía pública.

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