Se acabó la campaña del amor, de los besos y de los abrazos. La tragedia del accidente de Urda, que se ha llevado la vida de 69 personas, ha marcado un punto de inflexión en las estrategias de campaña de los partidos políticos. Y buena cuenta de ello ha dado Pedro Sánchez, que este sábado ha convertido las elecciones generales del 29 de noviembre en su leitmotiv favorito: un pulso contra la "internacional ultraderechista". Desde un acto en Tarragona, el presidente del Gobierno ha presentado a España como el "faro" que resiste a esa ola. "No vamos a permitir que nuestro país sea la terminal ni el patio trasero de la internacional ultraderechista", ha proclamado.
Sánchez ha repetido como un martillo constante lo que España ha hecho "en lo peor de la ola ultraderechista": decir no a la guerra de Irán, al "genocidio en Gaza" y al 5% del PIB en defensa que reclamaba Trump. "España se gobierna desde España, no desde Washington, no desde Tel Aviv, no desde Buenos Aires, no desde Moscú", ha gritado frente a un auditorio que estallaba en vítores y aplausos.
Y este 29N, les vamos a decir con nuestro voto que España se gobierna desde España, no desde Washington, no desde Tel Aviv, no desde Buenos Aires, no desde Moscú, sino desde España. No vamos a permitir que nuestro país sea la terminal ni el patio trasero de la internacional ultraderechista.🌹 @sanchezcastejon #LaFuerzaDeLaGente
— PSOE (@PSOE) November 7, 2026
El presidente ha buscado sus precedentes al otro lado del Atlántico, en la remontada de Lula da Silva en Brasil y en la victoria demócrata en las legislativas de Estados Unidos. Ha acusado a la ultraderecha de traer "odio, mentiras y motosierras" allí donde gobierna, y ha apuntado a sus rivales: "Lo siento por Feijóo y Abascal, que se querían subir a la ola de la ultraderecha, porque esa ola se está desmoronando en Brasil, en Estados Unidos y el 29 de noviembre se desmoronará también aquí en España".
El destinatario más explícito ha sido Javier Milei, que el 21 de octubre llamó a Sánchez "dictador" en Madrid y se declaró amigo de Abascal y de Ayuso. "No vamos a permitir que Milei defina el socialismo", ha replicado Sánchez, que ha convertido el insulto en estribillo: "Si nos llaman zurdos, como si fuera algo peyorativo, lo que decimos es que estamos muy orgullosos de ser zurdos". Con esa mano, ha presumido, su Gobierno ha subido el salario mínimo un 66%.
El PSOE sale a resistir en la única provincia donde nunca ha perdido en unas elecciones generales
Carlos Rocha. SevillaLos socialistas ven probable repetir los cinco escaños que lograron en 2023 en Sevilla e incluso sueñan con un sexto si PP y Vox compiten entre ellos, pero ya hay encuestas que tiñen de azul por primera vez a la provincia con más militantes del PSOESegún Sánchez, el país ha demostrado que se puede crecer "el triple de la zona euro", sumar 22,6 millones de afiliados y llenar la hucha de las pensiones. "Por eso nos temen y por eso no nos quieren", ha resumido antes de pedir algo más que frenar a la derecha: "Después de ocho años, no me basta con tener una mayoría simple".
En el terreno de los derechos, ha acusado a PP y Vox de querer revisar el aborto y la ley de muerte digna, y ha reiterado una promesa que no ha cumplido en la legislatura que termina: "Yo me comprometo a que vamos a blindar durante la próxima legislatura el derecho al aborto de las mujeres en la Constitución española". La reforma exige al menos tres quintos de cada cámara.
Sánchez tampoco ha esquivado la crisis ferroviaria, aunque ha pasado de puntillas por los accidentes de Adamuz y Urda. Sin nombrar a este último municipio, donde el accidente del 28 de octubre ha dejado 69 muertos y ha costado el cargo al ministro Óscar Puente, ha cargado contra los recortes del PP. "Hemos tardado 15 años en revertir los recortes en inversión en infraestructuras ferroviarias después de la respuesta equivocada neoliberal a la crisis financiera del año 2010".
El cierre ha devuelto el discurso a Estados Unidos. "Hasta el Papa León XIV ha votado", ha recordado, en alusión a su voto por correo en las legislativas, antes de emparejarlo con Patti Smith, cuya People Have the Power ha abierto el acto. "La mejor receta contra la involución se llama movilización. Si votamos en masa, mandamos a casa a Feijóo y Abascal", ha concluido.