El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visita Cataluña para reactivar el granero de votos catalán del PSOE. Con la carta de la nueva financiación autonómica bajo el brazo, Pedro Sánchez se reunirá este lunes con el presidente catalán Salvador Illa. También comerá, de nuevo en compañía del presidente de la Generalitat, con el grupo de empresarios del grupo autodenominado G-8, que agrupa a buena parte de las principales asociaciones empresariales catalanas. Por último, además, acudirá a los premios de La Vanguardia, que entrega el grupo Godó. Illa y Pedro Sánchez ya coincidieron este verano en las Canarias durante el período estival.

Se cumple así la máxima de que, cuando las cosas van mal, Pedro Sánchez busca refugio en Cataluña. Acosado por la crisis en Ceuta y los problemas legales de su esposa Begoña Gómez y de su mentor José Luis Rodríguez Zapatero, Cataluña supone el alivio político para el presidente del Gobierno. La visita tendrá lugar, además, cuando el aval del Tribunal Constitucional (TC) a la Ley de Amnistía para los implicados en el procés hace que el regreso a Cataluña de Carles Puigdemont sea cuestión de un mes. IIla pasará todo el día junto a Sánchez.

Salvador Illa siempre se ha mostrado como el mayor y más fiel aliado político de Pedro Sánchez. El pasado 20 de septiembre, Sánchez ya estuvo en Gavà junto a Illa para la Fiesta de la Rosa, el día grande del PSC. Regresa ocho días después para todo un despliegue de actividades.

Sánchez interviene en la Fiesta de la Rosa del PSC antes de viajar a Estados Unidos con la crisis migratoria de Ceuta de fondo

AgenciasSánchez participa junto a Illa en la Fiesta de la Rosa antes de viajar a Nueva York, donde defenderá ante la ONU la gestión del Gobierno de la crisis migratoria de Ceuta, que aún mantiene a unos 10.000 inmigrantes irregulares en la ciudad

Visitará una promoción de vivienda pública en compañía de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, con el trasfondo del desahucio de la anciana de 87 años Maricarmen, cuyo caso ha impactado de manera honda en la opinión pública española y ha tensionado sobremanera la coalición con Sumar. El plan de vivienda de Illa es el más avanzado de España.

La reunión con los empresarios busca la conexión con los poderes empresariales catalanes. En la comida con Pedro Sánchez está previsto que participen el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Josep Santacreu; la presidenta del Cercle d’Economia, Teresa García Milà; el presidente de Femcat, Tatxo Benet; el presidente del Colegio de Economistas, Carles Puig; el presidente de Barcelona Global, Josep Lluís Sanfeliu; el presidente del RACC, Josep Mateu, y el presidente de la patronal Pimec, Antoni Cañete. No está previsto que forme parte del encuentro el consejero delegado de Fira, Pau Relat, al coincidir la comida con el consejo de administración de la empresa familiar MATT Holding.

Cambio en Junts

Junts ha seguido dando sus históricos bandazos en lo que respecta a la política del resto de España. Después de decir que las relaciones con el PSOE seguían rotas pese a que el TC estaba allanando el camino para la implementación final de la amnistía, solo ha tardado dos días en ponerse a negociar el nuevo decreto de vivienda que Moncloa podría aprobar la semana que viene.

Junts dice que la relación con el PSOE está rota, pero negocia el decreto de vivienda

Junts también se opone al tema medular de la visita, la nueva financiación autonómica. Pero teniendo en cuenta la veleidad con la que se tratan estas cuestiones en el partido, solo pendiente del regreso de Carles Puigdemont, puede pasar cualquier cosa. El PSC lleva semanas enviando mensajes al entorno de Junts para que voten a favor del nuevo sistema, con la justificación de que aportará 4.500 millones de euros al año adicionales para Cataluña. Fuentes del PSC aseguran que Junts, en contra de lo que dice de manera oficial, no está cerrado en banda.

Promesas caducadas

Una nueva financiación autonómica dotaría de sentido y contenido a una legislatura en la que Pedro Sánchez no ha podido aprobar presupuestos. De hecho, antes del verano, esa fue la gran propuesta de Sánchez ante el Cercle d’Economia: tramitar los Presupuestos Generales del Estado para 2027. La Cataluña económica pareció deslumbrada, pero desde entonces no se ha vuelto a hablar.

Illa, en cambio, sí que tiene presupuestos para este 2026. Llegaron tarde, pero los tiene. Ahora, toda la Generalitat se encuentra volcada no en negociar las cuentas de 2027 para Cataluña, sino en que salga adelante la nueva financiación autonómica que han acordado con el Gobierno central. Cierto que, si se consigue la mejora para las cuentas de la administración catalana, sería notable, mientras que un nuevo presupuesto sin más aportaría apenas solo 700 millones adicionales.