En México, apenas 7.6 por ciento de la población cuenta con un testamento, lo que puede llevar las sucesiones intestamentarias a procesos de hasta 10 años y generar gastos de entre 50 mil y hasta 500 mil pesos.
“No hay una cultura como tal del testamento, porque se piensa que está adherido a la muerte o la enfermedad y por eso se pospone, lo cual es un error”, advirtió Miguel Saucedo Ramírez, socio director de Saucedo Abogados.
Dependiendo el tipo de testamento, el costo va de los mil 400 hasta los 50 mil pesos, y si se realiza en septiembre, mes del testamento, cuando las notarías ofrecen descuentos del 50 por ciento o si se realiza con un fideicomiso.
La Ciudad de México concentra el 23 por ciento de los testamentos con alrededor de 202 mil 419 testamentos, entre el 2021 y junio de 2026, de acuerdo con la Red Integral Notarial del Colegio de Notarios de la CDMX.
“Existe una falta de promoción de la cultura testamentaria por parte de las autoridades locales, genera un vacío de información respecto de sectores de la población que desconocen la figura jurídica, sus beneficios, así como sus consecuencias legales”, señaló Teodoro Serralde, Director de Serralde Consultores Jurídicos.
¿Cuáles son los tres tipos de testamentos en México?En México existen principalmente tres tipos de testamentos para la ordenación de bienes patrimoniales: el Público Abierto, el Público Cerrado y el Ológrafo.
El testamento Público Abierto se redacta directamente ante un notario público que da fe de que el testador se encuentra en pleno uso de sus facultades mentales y de que el contenido del documento cumple con los requisitos de ley.
El Público Cerrado, el testador entrega su voluntad en un sobre sellado ante el notario, quien certifica la existencia del acto jurídico sin conocer el detalle de lo dispuesto.
“Este tipo de testamento es utilizado por personas que desean mantener el contenido en estricta confidencialidad, pero implica un riesgo mayor, ya que, si no se siguen correctamente los procedimientos de entrega, el testamento puede ser invalidado”, puntualizó un análisis de Grupo Financiero Ve por Más (Bx+).
Finalmente, el testamento Ológrafo es aquél escrito íntegramente de puño y letra por el testador, sin la intervención inicial de un notario.
Ante la diversidad de opciones, especialistas recomiendan priorizar esquemas que otorguen certeza legal para prevenir disputas familiares o la nulidad del instrumento.
Especialistas revelan que el costo económico y de tiempo para resolver una sucesión intestamentaria es “muy alto” y la cifra puede oscilar entre los 50 y 500 mil pesos dependiendo de la masa y tipo de bienes, así como del número de herederos.
Serralde detalló, que si no existe conflicto el proceso va de seis meses a un año, pero si hay problemática entre quienes disputan una herencia sin testamento, el litigio lleva de dos a 10 años en promedio.
“Existen muchos casos que duran décadas y traspasan generaciones, pues muchas veces las masas hereditarias son cuantiosas o de plano tienen problemas de legitimación al haberlas adquirido y que conflictua las transmisión de la propiedad a los herederos”, explicó.
Más allá de los bienes inmuebles, también se pueden incluir en el testamento cuentas bancarias o los derechos laborales, los cuales tienen un régimen especial y pueden designarse beneficiarios directamente en los contratos mercantiles o laborales. Mientras que los derechos patrimoniales de propiedad intelectual, se deben realizar mediante cesiones bien definidas.
“En un testamento puedes disponer que esa propiedad o propiedades, coches, mobiliario que tienes dentro de tu casa, joyas, cualquier tipo de patrimonio, lo que monetizas en redes sociales, lo que tienes guardado en un banco o en la Afore, inclusive los recursos de alguna sociedad mercantil”, acotó Saucedo.
De acuerdo con Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera de Banamex, la elaboración de un testamento requiere realizar un inventario detallado de pertenencias y documentos, tales como cuentas bancarias, pólizas de seguro, bienes inmuebles y objetos personales. Además de definir con claridad los beneficiarios.
Además deben nombrarse a uno o más albaceas, quienes tendrán la responsabilidad legal de velar por el cumplimiento cabal de la voluntad del testador tras su fallecimiento.
De acuerdo con Ordaz, en caso de que el testador haya dejado deudas, el total de los bienes que componen la herencia servirá para su pago.
Aunque las herencias están exentas del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR), en el caso de que los ingresos totales del año, incluyendo la herencia, superan los 500 mil pesos, el heredero está obligado a incluirla en su declaración anual, mientras que si el inmueble heredado se vende, si se genera un impuesto por el acto de la comercialización.